Aportaciones de socios a la financiación de la Sociedad

Una de las principales preocupaciones para aquellas personas que poseen una empresa es su salud económica y financiera, ya que de ello depende, en gran medida, su continuidad a corto plazo. Por ello, no son pocos los socios que, en el momento que la empresa atraviesa por dificultades financieras, deciden aportar dinero de su patrimonio personal para compensar perdidas, aumentar su liquidez o mejorar su imagen de cara a futuros proyectos.

No obstante, existen ciertas formalidades legales y fiscales que debemos tener en cuenta si queremos aportar, como socios, y a titulo personal, dinero o bienes a nuestra sociedad, para evitar que ello nos ocasione problemas en el futuro.

Por todo ello, y desde BasqueLaw Abogados, queremos haceros llegar un articulo publicado por nuestros compañeros de GSA Asesores, especialistas en asesoramiento fiscal, laboral y contable, y que en su pagina web (www.gonzalezsierra.com) publica circulares de gran interés, como la que vamos a reproducir a continuación.

Forma de hacerlo

Tenemos varias opciones para formalizar esta aportación:

En primer lugar, tenemos la opción de realizar una ampliación de capital, escriturando la misma con todos los gastos que correspondan: notario, registro, etc…

En segundo lugar, podemos formalizar esta operación mediante un préstamo de los socios a la sociedad con devengo de un tipo de interés. Se trata de una operación vinculada y por lo tanto debe de devengar un interés, el interés mínimo a aplicar es el mayor de:

  • El Euribor  a un año más 2 puntos, si el prestatario es una sociedad, o 5 puntos si es una persona física.
  • El tipo medio de los préstamos  entre las partes vinculadas en los dos últimos años.

También podemos optar por registrar estas aportaciones en la cuenta 118 del Plan General Contable (Aportaciones de socios o propietarios, previo acuerdo de la Junta General). Esta cuenta, desde el punto de vista contable, puede ser utilizada con otra finalidad que no sea la de compensar pérdidas, en concreto el PGC indica que se incluirán los elementos patrimoniales entregados por los socios o propietarios de la empresas, cuando actúen como tales, en virtud de operaciones no descritas en otras cuentas y que no constituyan pasivos.

Por último, existe la opción de utilizar la cuenta 551 del PGC (Cuenta Corriente con socios y administradores). Esta última opción no es aconsejable, solamente lo será en aquellos casos en los que funcione como una autentica cuenta corriente, esto es, a corto plazo existan cargos y abonos, porque de lo contrario, si el saldo es deudor para la compañía (la compañía presta dinero al socio) y permanece sin que existan cargos y abonos, será tomado por la Hacienda Foral como un pago de dividendo encubierto, (préstamo sociedad a socio) y debería devengar un interés de Euribor a un año más 5 puntos. Por el contrario, si el saldo es acreedor (el socio presta dinero a la empresa) será un préstamo socio a sociedad exigiendo el interés Euribor + 2 puntos.

Consecuencias fiscales

Desde un punto de vista fiscal, y hasta el porcentaje de participación que posea el socio aportarte, no se considera que tiene retribución, el exceso se considerará ingresos del ejercicio, según el artículo 18.11 de la Ley de Impuesto de Sociedades. En definitiva, quiere decirse que si todos los socios aportan en el porcentaje que poseen en la sociedad, no tiene ninguna repercusión desde el punto de vista fiscal.

Hay que tener mucho cuidado con esto, porque si se trata de una sociedad con dos socios teniendo cada uno de ellos el 50 % de participación, y uno de los socios aporta 10.000 euros, y el otro no aporta nada, entonces desde el punto de vista fiscal 5.000 euros (50% de la aportación) se considerarán ingresos del ejercicio.

También hay que recordar que desde el 1 de enero de 2010 se extienden las exenciones en Operaciones Societarias (OS) a todo tipo de empresas. Se exime así de tributar al 1% a todas las compañías en las siguientes operaciones: la constitución de sociedades, el aumento de capital, las aportaciones que efectúen los socios que no supongan aumento de capital y el traslado a España de la sede de dirección efectiva o del domicilio social de una sociedad cuando ni una ni otro estuviesen situadas antes en un Estado miembro.

Conclusiones

Como sabemos, la financiación a corto plazo es un problema habitual de las pequeñas sociedades, más si cabe en las limitadas, en las que el capital social es muy reducido (la mayor parte de 3.000 euros, el mínimo exigido por el artículo 4.1 de la Ley de Sociedades de Capital), y ante la escasez de financiación bancaria, ha provocado que en algunas ocasiones los socios tengan que aportar financiación adicional a la empresa.

Por ello, recomendamos encarecidamente a todos nuestros clientes y seguidores que, ante la circunstancia de tener que realizar una operación de estas características, acuda a su asesor y se informe debidamente, para evitar causar con ello un perjuicio mayor al beneficio que se pudiera obtener.

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