Herencias y sus consecuencias

Tal y como ya explicamos en uno de nuestros artículos, el testamento es el acto jurídico unilateral por el que una persona, llamada testador, declara sus últimas voluntades y dispone de sus bienes para después de su muerte, además de de identificar a quienes serán los herederos. Es uno de los documentos más importantes a realizar en la vida de una persona ya que de ello dependerá el destino de todos los bienes y de las personas llamadas a heredar.

Pero, ¿qué ocurre una vez se produce el fallecimiento?, ¿qué trámites deben realizar los herederos para formalizar la misma? Desde BasqueLaw hemos creído importante resolver algunas de las dudas y gestiones más frecuentes en relación con el procedimiento de sucesión, para así facilitar a nuestros clientes y seguidores una mejor comprensión del mismo.

Primeros pasos

Se denomina procedimiento de sucesión a la transmisión de los bienes de una persona fallecida, también llamada causante; a una o varias personas, llamadas herederos.

Para comenzar, es necesario solicitar los certificados básicos para este tipo de procedimiento:

  • El Certificado Literal de Defunción: este se puede solicitar en el Registro Civil una vez transcurran 15 días desde la fecha de la defunción aunque también es posible solicitarla por internet en la siguiente dirección (si ha ocurrido en el País Vasco) http://www.justizia.net/certificado-defuncion
  • El Certificado del registro de últimas voluntades: este es el documento que acredita si el causante ha dejado testamento y, en su caso, ante que notario lo realizó. Se puede obtener en la gerencia territorial del Ministerio de Justicia (será necesario aportar el Certificado Literal de Defunción, rellenar el modelo 790 y pagar la tasa correspondiente que será alrededor de 4€).
  • El Certificado de Contratos de Seguros de cobertura de fallecimiento: este documento acredita si el causante había suscrito un seguro de vida o póliza de similares características, y nos valdrá para que, como herederos, podamos pedir el importe del mismo a la aseguradora.
  • Si el causante ha dejado testamento, necesitaremos una copia autorizada del mismo. Es importante tener en cuenta que no vale una fotocopia simple. Dicha copia autorizada la expedirá el notario correspondiente, que la hubiera otorgado. En caso de que dicho Notario ya no se encuentre en ejercicio, podremos pedir una copia en el Colegio Notarial o Archivo de Protocolos correspondiente de nuestro territorio o distrito.

Formación de inventario

Una vez realizado lo anterior, el siguiente paso es obtener una relación de bienes del fallecido: qué bienes se encuentran a su nombre y qué pasivo, es decir, las deudas que haya a la fecha del fallecimiento. Esto va a ser de vital importancia de cara a aceptar o repudiar la herencia ya que hay ocasiones en los que el pasivo supera el activo.

Una vez conocidos todos los bienes, se procederá al reparto, que habrá de hacerse en la forma establecida en el testamento, y si no existiese este, podrá hacerse de la forma que libremente decidan los herederos pero respetando la cuota de legítima que a cada uno de ellos le corresponda.

Opciones del heredero

Una vez conocida nuestra condición de heredero, y realizada en su caso, la formación del inventario y la asignación de nuestra cuota de herencia, tenemos varias opciones:

1. Aceptarla: en este caso el heredero se situará en la posición económica del fallecido, esto es, si este poseía 20.000€ ese importe se sumará al del heredero. Ahora bien, si poseía mas cargas que bienes, el heredero responderá de las cargas no sólo con los bienes de la herencia, sino con los suyos propios también.

2. Repudiarla: cuando se procede a la repudia es normalmente porque resulta antieconómico, dada la gran cantidad de deudas existentes en el patrimonio del fallecido. Esta opción habrá de realizarse ante notario y el coste del mismo rondará los 100€. En cuanto a los documentos que serán necesarios aportar se encuentran los siguientes:

  1. Datos de la persona que renuncia, esto es, nombre, dos apellidos, número de DNI, estado civil, profesión, domicilio y saber si tiene hijos o no.
  2. Copia del certificado de últimas voluntades y de su último testamento (las copias deberán de ser originales)

3. Aceptarla a beneficio de inventario: en esta última opción, el heredero se excluye de responder con su patrimonio de las deudas hereditarias (Las más comunes son los prestamos hipotecarios), es decir, solo aceptará la herencia si, una vez liquidadas las deudas con los bienes del fallecido, existe un sobrante. Esta modalidad es un derecho del heredero, aunque el testador se lo haya prohibido.

Respecto a la manera de proceder, es posible solicitar la formación de inventario antes de aceptar o repudiar la herencia para valorar este caso. Esto se realizará ante Notario o ante el Juez competente. Cuanto el heredero tenga en su poder los bienes de la herencia y desee utilizar esta modalidad, deberá manifestarlo al juez competente en los 10 días siguientes al que supiere ser heredero.

Tanto la aceptación como la repudia de la herencia son actos voluntarios y libres y no podrán hacerse en parte, a plazo, ni condicionalmente.

Impuestos

Por último, no podemos concluir sin hacer referencia al impuesto de sucesiones y donaciones que constituye el colofón final de este proceso, por el que se paga una cuota sobre la herencia que nos haya correspondido recibir.

Dato importante es que este impuesto sobre sucesiones está cedido a las comunidades autónomas por lo que dependiendo del lugar se pueden obtener bonificaciones en la cuota o dicho de otra manera saldrá más barato en unas comunidades autónomas que en otras.

En el caso de Bizkaia, al existir el sistema de concierto económico vasco, este impuesto está regulado por la Norma Foral correspondiente, y actualmente establece una serie de importes exentos de tributación.

En todo caso, es muy importante tener en cuenta que, por regla general, no podremos completar la sucesión y recibir los bienes sin haber realizado, y en su caso, abonado, la liquidación de este impuesto, por lo que, a los cálculos anteriormente mencionados, habrá que sumar la obtención de este importe.

Conclusiones

No cabe duda de que el procedimiento de sucesión resulta, a menudo, más complejo de lo que pensamos, a priori. Incluso, una vez realizado el papeleo inicial, nos podemos encontrar con situaciones adicionales, como puede ser el reparto de la herencia entre los coherederos, que se puede complicar en función de los bienes a repartir y la buena, o mala, avenencia, que exista entre ellos.

En este punto, siempre recomendamos llegar a un acuerdo extrajudicial y evitar, en lo posible, cualquier tipo de enfrentamiento que suponga un mayor coste en tiempo, esfuerzos, y sobre todo, en dinero. No obstante, la práctica constante de estos procedimientos pone a todos los operadores jurídicos involucrados ante una inmensa casuística, ya que cada uno de estos procesos es diferente del anterior.

En estos asuntos, como en casi todos, la mejor herramienta es la prevención. En primer lugar, mediante la confección de un testamento lo más ordenado posible, lo cual ya tratamos en anteriores artículos. Y por supuesto, una vez producida la defunción, mediante una formación de inventario adecuada y, en la medida de lo posible, acordada entre las partes.

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